Artes Escénicas
Teatro lleno de Ilusión y Diversión en “La Verdadera Historia de Max, El Ratón Pérez”
Tuve la dicha de ser invitada a ver una obra de teatro infantil en La Bota, y sin saber de qué se trataría la historia, dejé que la casualidad me sorprenda, pero el encanto de esta historia superó mis expectativas. Una vez más, el teatro local me regala nuevas alegrías. Sin grandes pretensiones, fui testigo de un maravilloso trabajo teatral para los niños y la familia.

Chusa Ordoñez interpretando a Max, el ratoncito Pérez
Andrea “La Chusa” Ordoñez, actriz, escritora y directora de esta obra de teatro, nos contó que “La Verdadera Historia de Max, El Ratón Pérez” nació cuando una clínica dental le propuso desarrollar un cuento que involucre a dicho ratón acompañado de un fiel amigo; un personaje clave.
“La única condición era que exista el Perrito Aldo, ya que esta clínica realmente cuenta con un perro terapia llamado así, quien se encarga de acompañar a los niños para darles tranquilidad y seguridad durante sus consultas”, nos cuenta Andrea.
La obra inicia cuando un perro labrador entra en escena tratando de encender y manejar su motocicleta imaginaria. Se trata de Aldo, quien va a visitar a su “amor platónico”, la perrita Chicoria. Este personaje es interpretado por el destacado actor de mimo corporal y teatro circense, David Saavedra. Durante toda la obra, el perrito Aldo se convierte en el narrador de la historia, mientras interactúa con los demás personajes.
La perrita Chicoria, hace su entrada a escena demostrando su evidente vanidad y aires de diva, ganándose las primeras risas del público, además de los suspiros del perrito Aldo. Chicoria, es la mascota de Eva, una niña que está próxima a perder su primer diente de leche. Ambos personajes son interpretados por el actor y titiritero Mike Santos.

El ratón Max y el perro Aldo en la sesión de fotos con el público
Pronto se une a la historia el Ratón Max, sin aun saber que al final se convertirá en el mítico ratón de los dientes. Chusa interpreta a este personaje en una versión más “criolla”, con una personalidad jocosa y vivaz, dando paso a momentos de improvisación, y a la participación del público infantil dentro de la obra. Una hazaña clave para el éxito de este montaje familiar.
Esta historia divertida y dinámica, nos llena de ensueños con un mensaje positivo y un final muy alentador, logrando transmitir aquello que su escritora esperaba.
Y es que, lo verdaderamente mágico de este tipo de puestas en escenas, totalmente llamativas para un público infantil, es la calidad del mensaje que se da. Poder explicar situaciones como la caída del primer diente o la importancia de la salud bucal a temprana edad, utilizando el teatro ES HACER LAS COSAS BIEN.
Chusa lo tiene claro cuando nos dice: “Esta etapa trascendente de los niños es sinónimo de crecer. Pueden sentirse feos o ser objeto de burla, en muchas ocasiones, pero la ilusión de creer que existe un ratón de los dientes, te ayuda a sobrellevar este proceso de crecimiento.”
“La Verdadera Historia de Max, El Ratón Pérez” estará todos los fines de semana en el teatro La Bota de Guayaquil durante el mes de marzo.

Artes Escénicas
José Flores: el amor en crisis en Alerta: Hablando de amor
La nueva propuesta escénica de José Miguel Flores Varas, Alerta: Hablando de amor, nace desde un lugar personal. No es una adaptación, sino una obra inspirada en el universo del escritor Raymond Carver.

Alerta: Hablando de amor
El punto de partida se remonta a sus años de formación en la Universidad de las Artes, cuando llegó a sus manos De qué hablamos cuando hablamos de amor. En esos relatos encontró algo que lo marcó: personajes profundamente humanos, llenos de silencios, de contradicciones y de conflictos internos que rara vez logran expresar.
Esa imposibilidad de decir, ese subtexto cargado, fue lo que encendió la chispa. A partir de ahí, Flores no buscó contar las mismas historias, sino quedarse con su esencia y construir una propia.
Así nace Alerta: Hablando de amor: una obra que no intenta definir el amor, sino ponerlo en duda. En escena, las relaciones de pareja se muestran desde un lugar incómodo, atravesadas por tensiones, pequeñas violencias normalizadas y emociones que muchas veces preferimos no mirar.
La puesta, ambientada en los años 70, envuelve al espectador desde lo visual, pero es la intensidad emocional lo que realmente sostiene la experiencia. Es una obra que avanza sin pausas, donde los personajes se mueven entre lo poético y lo crudo, tocando fibras muy íntimas.
El elenco —Juan José Aramillo, Miguel Ángel Ochoa, Andrea Guevara y Débora Camargo— sostiene esa verdad escénica con interpretaciones que se sienten cercanas, reconocibles.

José Miguel Flores
Para Flores, el teatro no es solo un lugar para mirar, sino para sentir. Más que entender la obra, le interesa que el espectador la experimente, que algo se le mueva por dentro.
Sobre el autor
José Miguel Flores Varas es actor, director, dramaturgo y docente de Artes Escénicas. Se formó en la New York Film Academy y en la Universidad de las Artes de Guayaquil.
Es fundador de LA MONAA Academia de Actuación y ha construido una trayectoria que combina creación, enseñanza y gestión cultural, consolidando una voz propia dentro del teatro ecuatoriano.
Artes Escénicas
¿Conoces a los dramaturgos más representativos del teatro occidental?
El arte viene en muchas formas, está sujeta a la invención de la mente humana y su recursividad para crear y construir ideas de la nada. Claro, hoy en día, en la era digital donde muchas ideas se consideran ‘recicladas‘ sirven para complementar una idea nueva o ingeniar una secuela.
Con el arte vino el entretenimiento y de este partieron muchas raíces con el fin de divertir y crear emociones en las personas. Hoy tenemos videojuegos, servicios de streaming, novelas, cómics, un sin número de géneros de películas y series. Pero antes que había para divertirse y no nos referimos hace unas cuantas décadas, nos referimos al período de la mente, del raciocinio y de la creación original de ideas.
Es allí, en esos tiempos olvidados, perdidos en los siglos que recordamos el teatro, el drama, la actuación y la historia de construir una narrativa con el fin de entretener a otros, a los primeros espectadores.
Con el teatro surgió la risa, la excitación, la ansiedad de descubrir que iba a suceder, pero ¿quiénes fueron los dramaturgos que esparcieron estas emociones?
Si no los conoces, te los presentamos a continuación:

Esquilo, Eurípides, Sófocles, Tespis
Esquilo (525-456 a.C.). A él se le atribuye la introducción del segundo actor, la contraparte para crear un giro y un mayor conflicto dramático. Entre su obra más conocida está La Orestíada.
Eurípides (484-406 a.C.). El responsable de dar al personaje un enfoque más humanista y psicológico, esto se pudo apreciar sus obras Medea y Las troyanas.
Sófocles (496-406 a.C.). Se convirtió en aquel que introdujo al tercer actor, el perfeccionista que mejoró la estructura de la tragedia, siendo Edipo Rey la obra que lo inmortalizó.
Tespis (Siglo VI a.C.). Es considerado como el inventor de la tragedia y el primer actor en combinar el diálogo con el coro.
Se preguntarán dónde está Shakespeare, aunque también es una figura inmortal del teatro, su periodo es muchos siglos después de Tespis, Esquilo, Sófocles y Eurípides, por lo que no está presente.
El teatro en Ecuador ha tomado mucha fuerza, pero necesita más atención de los ciudadanos, pero todavía hay muchas historias que ameritan ser contadas en un escenario teatral.
Artes Escénicas
Descubre el origen del primer teatro en Ecuador
El 25 de noviembre de 1886 en Quito, se inauguró el Teatro Nacional Sucre, esta edificación fue considerada como uno de los primeros y más simbólicos teatros formales de Ecuador. Su construcción fue ordenada por el presidente Ignacio de Veintimilla.

Teatro Nacional Sucre a finales del siglo XIX
Diseñado con un gran escenario propio para óperas y zarzuelas, el Teatro Sucre se creó para convertirse en el pilar de la cultura nacional, mismo que se ubicó en la Plaza del Teatro, en el centro histórico de Quito.
Su diseño arquitectónico fue dirigido por Francisco Schmit, un arquitecto alemán quien seguía las directrices de la iniciativa de la sociedad La Civilización. La construcción del teatro se realizó entre 1879 y 1886.
La inauguración del Teatro Nacional Sucre marcó un hito histórico para la vida artística del país de finales del siglo XIX.
Tras su apertura, el Teatro Nacional Sucre perduró durante conflictos sociales y revoluciones, estos eventos hicieron que sea restaurado varias ocasiones y sus intervenciones más importantes se realizaron en 1948-1952 y en 1998-2003.
Hoy en día, después de casi 140 años, el Teatro Nacional Sucre continúa siendo un emblema de las artes escénicas de la ciudad, y su Fundación Teatro Sucre gestiona varios de los festivales más importantes de la capital, estos incluyen el Festival de Música Sacra y el Quito Jazz Fest entre otros eventos que cuentan con la participación de artistas internacionales.
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