Artes Escénicas
La metáfora y la causalidad se juntan en la obra “Contra La Ley de Isaac”

Escena de la obra Contra la ley de Isaac
Cuando creí haber visto cosas hermosas, cosas bien hechas en esta ciudad, resulta que termino en una sala de teatro, confundida y perpleja, tras haber visto la obra “Contra La Ley de Isaac”. Inmediatamente me di cuenta que el concepto de teatro había cambiado en mi para siempre; me movieron la vara, me cambiaron los estándares, me transformaron el gusto.
Continúo preguntándome, ¿si la compañía Teatro del Cielo tiene más de ocho años en esta ciudad, siendo los mejores exponentes de Mimo Corporal, habiendo llevado sus obras a más de una veintena de países y llenando teatros completamente rendidos a su calidad interpretativa… dónde estaba yo metida que no sabía que existían?
Después de ver esta pieza teatral, escrita y dirigida por Martín Peña, y presentada en el Teatro Sánchez Aguilar, mi criterio sobre la apreciación del arte se elevó, pues acababa de ver algo sublime. Una experiencia que creó en mi la necesidad imperiosa de volverla a vivir para poder entender cómo es que esta obra fue presentada en la sala Zaruma con escaso público y no en la sala principal de este teatro abarrotada de gente.
CONCEPCIÓN, CONSTRUCCIÓN Y PUESTA
La historia se dio de una forma natural, nos cuenta Martín Peña:
– “Yo estaba atravesando una crisis personal. Ya no quería repetir la misma fórmula que estaba teniendo con el grupo, la misma estética, el mismo lenguaje. Trataba de cosas fuertes, pero todo era plasmado muy lindo, muy poético, y de verdad quería hacer algo más “shocking”, que mueva y sacuda al público. Que sea como una cachetada.”

Martín Peña
Después de una crisis existencial en la que terminó rompiendo una guitarra, Martín se dio cuenta que esa destrucción podía llevarla a escena. Una ruptura a nivel artístico; y de esta manera también fue rompiendo los mismos moldes que venía practicando.
Lejos de ser una “obra instantánea”, la preparación de esta puesta tomó alrededor de siete meses, comenzando netamente con entrenamiento físico. Pronto, empezaron a surgir las primeras partituras y su desarrollo psicológico, y de esa manera poco a poco se fueron uniendo las piezas como una construcción dramática. Yanet Gómez, David Saavedra, Jaime Pérez y Martín Peña, cuatro impresionantes actores ensayando todos los días por cuatro horas seguidas.
No solo fue montar la obra, lo primero y lo que más tiempo tomó, fue entender el lenguaje y que los cuatro aprendan a comunicarse bajo el mismo idioma. Sobre la unificación de las piezas y la construcción dramática, fue todo trabajo del maestro Martín Peña.
UN HOMBRE, UN ASESINATO, UNA CIUDAD:
Billy Joel es interrogado por Dopamina, Jazz y Dr. Pepper, por ser el principal sospechoso del asesinato de Estela Razón. Un viaje a su pasado desenmaraña las razones más profundas que llevaron a este habitante de Ciudad Beta a cometer un crimen tan sangriento y aterrador.
Este viaje introspectivo moviliza a todos los espectadores al revivir la niñez, juventud y adultez de Joel. Muestra los cimientos de una crianza impuesta por sus padres bajo un régimen totalitarista y conservador y su apremiante necesidad de escapar a un paraíso prometido ofrecido por la agencia de viajes “Schopernhauer” que lo lleva a perder el cabeza y matar a la Razón.
– “Hago la metáfora sobre el asesinato de una mujer, en una ciudad, pero en realidad Ciudad Beta es el estado cotidiano en el que estamos todos los seres humanos y, que para poder darle rienda suelta a nuestro pensamiento metafórico, tenemos que romper con muchas cosas que nos estructuran en nuestras vidas. Tienes que romperlo para que puedas analizar todo desde fuera. Quise recrear esa ruptura del mundo cotidiano a través de una ciudad y este asesinato a “la razón”. , explica Peña.
En efecto, esta obra fue una cachetada que me hizo dar cuenta que todos deberíamos tener la posibilidad de consumir el verdadero teatro. Una obra impecable.
GRUPO TEATRO DEL CIELO:
Teatro del Cielo es fundada en el 2004 por Martín Peña. Después de un viaje de estudios a Inglaterra junto a Janet Gómez, Teatro del Cielo regresa en el 2010 para reinventarse y empezar la siguiente construcción de esta agrupación; una nueva etapa.
Dentro de este proceso técnico se fue desarrollando un estilo propio, perfeccionando el mimo corporal, este teatro físico y dramático que construye un lenguaje artificial a través del cuerpo y que puede complementarse con palabras y elementos, logrando una armonía perfecta en su causalidad (movimiento de un cuerpo que provoca el movimiento del otro).
Artes Escénicas
José Flores: el amor en crisis en Alerta: Hablando de amor
La nueva propuesta escénica de José Miguel Flores Varas, Alerta: Hablando de amor, nace desde un lugar personal. No es una adaptación, sino una obra inspirada en el universo del escritor Raymond Carver.

Alerta: Hablando de amor
El punto de partida se remonta a sus años de formación en la Universidad de las Artes, cuando llegó a sus manos De qué hablamos cuando hablamos de amor. En esos relatos encontró algo que lo marcó: personajes profundamente humanos, llenos de silencios, de contradicciones y de conflictos internos que rara vez logran expresar.
Esa imposibilidad de decir, ese subtexto cargado, fue lo que encendió la chispa. A partir de ahí, Flores no buscó contar las mismas historias, sino quedarse con su esencia y construir una propia.
Así nace Alerta: Hablando de amor: una obra que no intenta definir el amor, sino ponerlo en duda. En escena, las relaciones de pareja se muestran desde un lugar incómodo, atravesadas por tensiones, pequeñas violencias normalizadas y emociones que muchas veces preferimos no mirar.
La puesta, ambientada en los años 70, envuelve al espectador desde lo visual, pero es la intensidad emocional lo que realmente sostiene la experiencia. Es una obra que avanza sin pausas, donde los personajes se mueven entre lo poético y lo crudo, tocando fibras muy íntimas.
El elenco —Juan José Aramillo, Miguel Ángel Ochoa, Andrea Guevara y Débora Camargo— sostiene esa verdad escénica con interpretaciones que se sienten cercanas, reconocibles.

José Miguel Flores
Para Flores, el teatro no es solo un lugar para mirar, sino para sentir. Más que entender la obra, le interesa que el espectador la experimente, que algo se le mueva por dentro.
Sobre el autor
José Miguel Flores Varas es actor, director, dramaturgo y docente de Artes Escénicas. Se formó en la New York Film Academy y en la Universidad de las Artes de Guayaquil.
Es fundador de LA MONAA Academia de Actuación y ha construido una trayectoria que combina creación, enseñanza y gestión cultural, consolidando una voz propia dentro del teatro ecuatoriano.
Artes Escénicas
¿Conoces a los dramaturgos más representativos del teatro occidental?
El arte viene en muchas formas, está sujeta a la invención de la mente humana y su recursividad para crear y construir ideas de la nada. Claro, hoy en día, en la era digital donde muchas ideas se consideran ‘recicladas‘ sirven para complementar una idea nueva o ingeniar una secuela.
Con el arte vino el entretenimiento y de este partieron muchas raíces con el fin de divertir y crear emociones en las personas. Hoy tenemos videojuegos, servicios de streaming, novelas, cómics, un sin número de géneros de películas y series. Pero antes que había para divertirse y no nos referimos hace unas cuantas décadas, nos referimos al período de la mente, del raciocinio y de la creación original de ideas.
Es allí, en esos tiempos olvidados, perdidos en los siglos que recordamos el teatro, el drama, la actuación y la historia de construir una narrativa con el fin de entretener a otros, a los primeros espectadores.
Con el teatro surgió la risa, la excitación, la ansiedad de descubrir que iba a suceder, pero ¿quiénes fueron los dramaturgos que esparcieron estas emociones?
Si no los conoces, te los presentamos a continuación:

Esquilo, Eurípides, Sófocles, Tespis
Esquilo (525-456 a.C.). A él se le atribuye la introducción del segundo actor, la contraparte para crear un giro y un mayor conflicto dramático. Entre su obra más conocida está La Orestíada.
Eurípides (484-406 a.C.). El responsable de dar al personaje un enfoque más humanista y psicológico, esto se pudo apreciar sus obras Medea y Las troyanas.
Sófocles (496-406 a.C.). Se convirtió en aquel que introdujo al tercer actor, el perfeccionista que mejoró la estructura de la tragedia, siendo Edipo Rey la obra que lo inmortalizó.
Tespis (Siglo VI a.C.). Es considerado como el inventor de la tragedia y el primer actor en combinar el diálogo con el coro.
Se preguntarán dónde está Shakespeare, aunque también es una figura inmortal del teatro, su periodo es muchos siglos después de Tespis, Esquilo, Sófocles y Eurípides, por lo que no está presente.
El teatro en Ecuador ha tomado mucha fuerza, pero necesita más atención de los ciudadanos, pero todavía hay muchas historias que ameritan ser contadas en un escenario teatral.
Artes Escénicas
Descubre el origen del primer teatro en Ecuador
El 25 de noviembre de 1886 en Quito, se inauguró el Teatro Nacional Sucre, esta edificación fue considerada como uno de los primeros y más simbólicos teatros formales de Ecuador. Su construcción fue ordenada por el presidente Ignacio de Veintimilla.

Teatro Nacional Sucre a finales del siglo XIX
Diseñado con un gran escenario propio para óperas y zarzuelas, el Teatro Sucre se creó para convertirse en el pilar de la cultura nacional, mismo que se ubicó en la Plaza del Teatro, en el centro histórico de Quito.
Su diseño arquitectónico fue dirigido por Francisco Schmit, un arquitecto alemán quien seguía las directrices de la iniciativa de la sociedad La Civilización. La construcción del teatro se realizó entre 1879 y 1886.
La inauguración del Teatro Nacional Sucre marcó un hito histórico para la vida artística del país de finales del siglo XIX.
Tras su apertura, el Teatro Nacional Sucre perduró durante conflictos sociales y revoluciones, estos eventos hicieron que sea restaurado varias ocasiones y sus intervenciones más importantes se realizaron en 1948-1952 y en 1998-2003.
Hoy en día, después de casi 140 años, el Teatro Nacional Sucre continúa siendo un emblema de las artes escénicas de la ciudad, y su Fundación Teatro Sucre gestiona varios de los festivales más importantes de la capital, estos incluyen el Festival de Música Sacra y el Quito Jazz Fest entre otros eventos que cuentan con la participación de artistas internacionales.
-
Cultura Pophace 7 añosSe acuerdan de Heath en The Walking Dead, esto es lo que le sucedió
-
Personalidadeshace 4 añosIván Casanova: Punk, Muralismo, Ropa y La Primera Galería 3D de Guayaquil
-
Tendenciashace 4 años¿My Chemical Romance en Ecuador?
-
Artes Escénicashace 4 añosTeatro lleno de Ilusión y Diversión en “La Verdadera Historia de Max, El Ratón Pérez”
-
Tendenciashace 3 añosAtención Luz Rosa
-
Cultura Pophace 3 años7 cosas que debes saber sobre la serie de “Aliens”
-
Personalidadeshace 6 añosDel amor a la comida y a las empresas, la historia de Alice Guim López
-
Músicahace 8 añosCometa Sucre: nuevo estilo, nuevo videoclip
